ETBNuestra

Noticias

La defensa de la ETB, una gesta cyberpunk en clave latinoamericana

User Rating: 5 / 5

Star ActiveStar ActiveStar ActiveStar ActiveStar Active
 

Bogotá tiene algo extraordinario que contarle al mundo: un puñado de trabajadores tecnológicos sindicalizados en la ETB, rodeados de activistas telemáticos, estudiantes, intelectuales, amas de casa, juristas y políticos de nueva generación, no solo derrotaron a un Alcalde privatizador sostenido por la mayor alianza neoliberal de la historia de la ciudad, hablamos de gente común que durante más de 3 años sostuvo una lucha titánica que logró derrotar a grandes corporaciones como JPMorgan, AMBER, la española Telefónica Movistar, Claro del mexicano Carlos Slim y la sueca Millicom que impacientes esperaban el pitazo final para quitarle a Bogotá y al país su mejor infopista de telecomunicaciones, base fundamental de un desarrollo industrial endógeno en la nueva época de la industria híbrida.

 

CONTEXTO: SIGLO XX, SECTOR TELCO, INTERNET Y LA CREACIÓN DE LA INDUSTRIA HÍBRIDA 

Para finales del siglo XX se abre un nuevo debate respecto a la democratización y acceso a la información, el capital circulado y representado en las telecomunicaciones comienza a superar al de la industria automotriz, la tecnología conectada se constituye como columna vertebral de la industria, nace el concepto de brecha digital, la tecnología y las telecomunicaciones pasan a ser parte de las agendas geoestratégicas de las naciones poderosas; la guerra, la economía y el poder intentan articular para si uno de los inventos más extraordinarios de la humanidad: internet. Irrumpe un nuevo sector de poderosos: las telecomunicaciones; así empresas como Orange, AT&T, Verizon, Vadafone, China Mobile, ente otras, impulsan una reorganización en la economía mundial, se fundan bolsas de valores exclusivas para el sector TELCO y Tecnológico, el sector sindical TELCO supera en número a sectores históricos ferroviarios, desde la sociedad civil se crean nuevas militancias: el hacktivismo.

Se abre un mapa planetario de nuevas tensiones económicas, políticas y geopolíticas de base tecnológica en occidente...

Para finales del siglo XX el capital privado se toma en Colombia a TELECOM, la mayor infraestructura nacional de telecomunicaciones hoy dividida en dos empresas transnacionales extranjeras, se funda el Ministerio de TIC y varias empresas de telecomunicaciones públicas del país quedan en la mira de ser aniquiladas.

Cuatro Capitales colombianas poseen sus respectivas empresas de telecomunicaciones, en Bogotá, la ETB, la cual nace en 1884 y pasa a ser 100% Pública en 1940 tras fuertes protestas por abusos y alzas en los servicios; ETB, la cuarta empresa de telecomunicaciones más antigua de occidente, la primera del país (mucho más antigua que telecom) pasa por cada una de las revoluciones telemáticas del siglo XIX y XX (la mayor parte de dichas revoluciones se realizan siendo pública): teléfono domiciliario y público masivo, centrales telefónicas, llamadas nacionales, también a la larga distancia, internet de cobre, internet FTTH, televisión interactiva, datacenters, servicios satelitales, entre otros.

Hablamos de la emergencia de un poder sin igual, un nuevo poder imbricado en un crecimiento económico basado en la reorganización del tejido industrial occidental pasando por la creación de la empresa "híbrida" (fusión de tecnología mecánica fordista y telemática) hasta llegar a la descentralización de las unidades productivas industriales -bajo el paradigma toyotista- en su nueva versión de corporaciones transnacionales; corporaciones con mayor poder de sincronización, coordinación y simultaneidad debido al papel de las empresas de telecomunicaciones en el nuevo panorama productivo.

A final del siglo XX repunta un poder desde el cual descansa el modelo económico bautizado como "neoliberalismo", modelo que abre una de las batallas más profundas en las democracias liberales de occidente en donde el nuevo poder privado acrecienta grandes fortunas debido a las telecomunicaciones y decide construir un nuevo "logos" legitimador e ir por la toma total de las infraestructuras productivas de telecomunicaciones (entre otras) del Estado en las periferias.

Sin duda un poder también impulsado desde el mass media como epicentro del desarrollo de la publicidad y el maketing político en el que se construiría una nueva narrativa de poder hacia las periferias: el sector estatal de las telecomunicaciones visto como "lento" "anticuado" "improductivo" e "ineficiente". A dicho discurso se articularía el imaginario impulsado por grupos de poder locales perifericos, autoreferenciados "élite política", cuya labor radicaría en ponderar acríticamente el papel del "ejecutivo empresarial" presentándolo como "eficiente" "productivo" "objetivo" y no "político", como "némesis" del pasado. Así mismo parte de la academia refundaría, desde las nuevas carreras administrativas, el binomio "tecnología-sector privado" como condición elevada a parámetro cuasi antropológico o metafísico.

 

TOYOTISMO-NEOLIBERALISMO-TECNOCRACIA-ÉLITE POLÍTICA-PRIVATIZACIÓN: LA FÓRMULA DE UNA ÉPOCA.

El objetivo del poder: la infraestructura de telecomunicaciones desde la cual descansa y se proyecta la economía planetaria tendrá que pertenecer al tejido empresarial de los países que madrugaron en entender que las tecnologías de información y comunicación son poder y las telecomunicaciones su más expedita forma de articulación. Parte vital de las teorías desarrollistas contemporáneas, de corte progresista, señalaron la necesidad de la articulación de la ciencia y la tecnología como epicentro del desarrollo de la periferia, hoy se asegura que la eternización de las condiciones de subordinación geopolítica y económica descansan en la no tenencia de las telecomunicaciones y la tecnología.

Para el poder, las telecomunicaciones son más que "facturas por pagar"... son -sin duda alguna- una pieza vital en la permanencia de su posición dominante a escala global. A solo 10 años de inicio del siglo XXI vimos claramente cómo la realidad del mapa geopolítico y su status quo se garantiza desde una red mundial de espionaje tecnológico; cada empresa de software, hardware y telecomunicaciones cumpliendo su función. En Estados Unidos se prohíbe que el Estado use equipos de telecomunicaciones Hawuei, en China se prohíbe Cisco. Cada guerra de finales del siglo XX trajo el desmantelamiento de la infraestructura de telecomunicaciones del derrotado y el ensanchamiento de la red de telecomunicaciones del ganador. Las dictaduras de la segunda mitad del siglo XX en América Latina lo dicen claramente. Chile: desmonte del programa CINCO y de las redes de telecomunicaciones públicas. Argentina: privatización del sector armamento y de telecomunicaciones públicas. Brasil: desmonte del sector telecomunicaciones público. Y así se repite en el resto de continentes de tercer mundo. Quien posee el sector TELCO posee la "sincronicidad" productiva del tejido de la nueva empresa y Estado. Ya no existe un empresa o Estado que no esté "conectada".

No es coincidencia que el neoliberalismo en Colombia haya iniciado su carrera de desmantelamiento de lo público haciendo lo propio con la empresa de telecomunicaciones nacional TELECOM, la izquierda tradicional entendió dicho suceso como una situación eminentemente política o de orden "laboral" más no geopolítica, y solo hasta hace pocos años a comprendido algo vital: las telecomunicaciones son un asunto estratégico para los Estados, su soberanía, desarrollo y defensa, más ahora en pleno apogeo de las guerras de cuarta generación en el mundo.

Así los estertores de finales del siglo XX dieron a luz a un nuevo tejido de poder basado en las telecomunicaciones, hoy por hoy de las 50 empresas más poderosas del mundo, 12 son del sector TIC, 4 de ellas de telecomunicaciones desplazando en posiciones a corporaciones de la rama petrolera y financiera.

París: 2.500.000 hab Madrid: 6.700.000 hab Montreal: 1.800.000 hab Berlín: 3.500.000 hab comparadas con Bogotá cuya población supera los 8.000.000 habitantes con empresa de telecomunicaciones propia. Las telecomunicaciones no son un "recibo por pagar" hablamos de la circulación de datos de millones de ciudadanos, de la sincronicidad de cientos de miles de empresas, de la seguridad de cientos de miles de habitantes traducida en redes de semáforos, sistemas de análisis para acueducto, sistemas de monitoreo de policía, ejército, transporte masivo, etc, hablamos de poder.

 

UNA CIUDAD ENCALAVADA EN LOS ANDES QUE DEFIENDE UN MEJOR FUTURO PROTEGIENDO LA EMPRESA DE TELECOMUNICACIONES DE BOGOTÁ - ETB

Bogotá tiene algo extraordinario que contarle al mundo: un puñado de trabajadores tecnológicos sindicalizados en la ETB, rodeados de activistas telemáticos, estudiantes, intelectuales, amas de casa, juristas y políticos de nueva generación, no solo derrotaron a un Alcalde privatizador  sostenido por la mayor alianza neoliberal de la historia de la ciudad, hablamos de gente común que durante más de 3 años sostuvo una lucha titánica que logró derrotar a grandes corporaciones como JPMorgan, AMBER, la española Telefónica Movistar, Claro del mexicano Carlos Slim y la sueca Millicom que impacientes esperaban el pitazo final para quitarle a Bogotá y al país su mejor infopista de telecomunicaciones  base fundamental de un desarrollo industrial endógeno en la nueva época de la industria híbrida. Como en las mejores novelas Cyberpunk, el poderoso apalancado en una batalla asimétrica en la que su capital, redes mediáticas y "élite política" funcional fueron colosalmente derrotadas. Una ciudad de 8 millones de habitantes enclavada en una cordillera del "tercer mundo" tiene algo muy importante que mostrarle al mundo.

Hace 25 años un expresidente prometía hacer el Metro en Bogotá toda vez se vendiera la ETB, años después Enrique Peñalosa prueba la misma derrota callando que ETB siendo pública entregó al proyecto "metro subterráneo" tres veces más del dinero que aquél presidente intentaba sacar con su venta a inicios de la década del 90. La autodenominada "élite política", a la que le parece "necio" pensarse nuestro país y nuestra ciudad más importante en clave "estratégica" y que hoy quiere convertirnos en país minero, a ellos habrá que derrotar nuevamente en las luchas ciudadanas y democráticas venideras, siempre defendiendo con ahínco nuestro sector público TELCO estratégico.

Se avizoran nuevas luchas, luchas que apalancan futuros de desarrollo, luchas tecnopolíticas y hacktivistas que se toman la calle, los estrados judiciales, las asambleas políticas, el barrio, la ciudad. Internet más que una abstracción obedece a relaciones de poder situadas en la tenencia y propiedad de sus infraestructuras. Ganar el sector TELCO, sostenerlo público o retomar la posesión pública de las telecomunicaciones es una lucha vital para ganar desarrollo en nuestros territorios del sur.

 

Farid Amed.

Campaña ETBNuestra / Fundación Casa del Bosque

ETBNuestra en Red